Riego del Olivo

 

Es una planta típica de clima mediterráneo, bastante tolerante a la sequía, por lo que tradicionalmente se ha cultivado en terrenos de secano debido a los mecanismos morfológicos de los que dispone la planta.

Factores a tener en cuenta

El olivo se puede cultivar en aquellas zonas de secano donde la pluviometría media anual no sea menor de 400 ó 500 ml. Cuando las precipitaciones caídas son inferiores a esta cantidad, se produce una serie de efectos en los procesos de crecimiento y producción del olivo.

El periodo en el que el olivo necesita más agua se situa entre la prefloración y la maduración que coincide prácticamente con el periodo de más escasez de agua.

Se ha comprobado que la producción aumenta cuando recibe aportaciones de agua complementarias a la lluvia especialmente en zonas de secano.

 

Efectos del déficit hídrico

Proceso Período Efectos
Crecimiento vegetativo Todo el año Reducción del crecimiento y del número de flores al año siguiente
Yemas florales Febrero/Abril Reducción del número de flores
Floración Mayo Reduce la fecundación
Cuajado de frutos Mayo/Junio Aumenta la alternancia
Crecimiento inicial del fruto Junio/Julio Disminuye el tamaño del fruto
Crecimiento posterior del fruto Agosto/Cosecha Disminuye el tamaño del fruto
Acumulación de Aceite Julio/Noviembre Disminuye el contenido en aceite del fruto